jueves, 20 de octubre de 2011

Te echo de menos...

Echaré de menos esas caricias que me erizan la piel, esas sonrisas tuyas que me llenan el alma con alegría y felicidad, esas miradas cálidas que me enganchan y atraen como miel a la abeja. Esas palabras, muchas sólo tonterías, pero que me divierten y logran sacarme una sonrisa incluso en mis días más oscuros. Echaré de menos tus manos juguetonas, que recorren todo mi cuerpo haciéndome cosquillas; y el roce tranquilo y, a la vez, cansino de tus pies con los míos. Echaré de menos el sonido de tu risa golpeando mis tímpanos suavemente, y también tus bromas y travesuras. Echaré de menos que me quites el estuche sin que me dé cuenta y escribas en él un "te quiero, preciosa". Todos esos detalles, los echaré de menos, los añoraré cada día más.
No quiero que te vayas ahora de mi vida, justo cuando estoy empezando a acostumbrarme a ti, a tenerte a mi lado, a que cada mañana me abraces por detrás, y el cariño que me transmites cuando tus labios se funden con los míos en uno de esos besos que son para recordar. No quiero que desaparezcas ahora como por ensalmo, que todos esos "te amo" se los lleve el viento y que todo lo que hemos pasado juntos se reduzca a cenizas. Estoy cansada de perder a todos los que quiero o he querido alguna vez. Yo sólo deseo que tú seas la excepción, the only exception. Y te quedes aquí, susurrándome al oído que te aburres cada dos por tres o juqueteando con mis bolígrafos y rotuladores de colores. Y que sigas viniendo cada tarde a mi cada con la excusa de que no entiendes los deberes de matemáticas y los intentemos hacer entre los dos, para al final acabar tumbados en mi cama, contigo encima mío dándome mordisquitos en las mejillas o en el cuello. Sólo eso, sólo quiero que estés cerca, y no te marches jamás. (:

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